Diario es hoy. De eso se trata. Abril antes era el mes más cruel
y ahora en un respiro se me fue sin voz, sin canto y con un poco de adelanto a
todo lo que ya venía verse doler.
Pensé que veníamos de un sueño bien soleado, cargado de luz
como las manos. Y sólo fue pasión, y sólo fueron miedos. Tontos miedos
agrupados.
Sería bello saberse igual que abril, cruel y sin ningún
desierto para gritar. Sólo estrellas somos como el polvo de los años… como el
tiempo que se escurre, como los cantos de cada uno de los dioses, y de todos los
hermanos. Más bello aún sería entonces ser como el tiempo rige, ser y estar de
paso haciendo que todo quien te encuentre se pregunte. ¿Quien eres? ¿Por qué
tan de prisa?
Y no haya respuesta, nada, ni una huella, apenas un bosquejo
de guiño que se confunda con sonrisa. Podría ser una gota de agua salada que
haga fractales en microscopio, fractales iguales a una foto de un río desde un
satélite. Bello sería también dejar de ser satélite para meterse en la ruta de
la vida donde hay fuego, espeso, lento, del que quema el tiempo y lo deja hecho
cenizas. Bello sería ser diario hoy, sólo eso, hoy.
19 mayo
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