viernes, 27 de diciembre de 2013

Se es



Pensé en desnutrición y entonces ¿cómo no pensar en digerir? Comer, digerir, procesar, recordar... te recuerdo, te siento, te como, te veo... Te veo, te vi, me veo, ciao, nos vemos... nos estamos viendo.
Quiero ser.
Me lo prometí, me prometí ser serpiente, en mente intenté serlo.
Todo lo que tuvo que pasar para este presente, esto, quiero esto; los límites de la confusión claros y definidos, los cruces, más y más cruces, llegar a cruzar.
Murmuros de coincidencias, murospuentes, barreras de honestidad, canales, portales, puertas, "todo es una puerta", y veo ventanas, y veo puertas y puentes y puentespuertas.
Te asomas. Hay muros míos, muros tuyos, cimientos para lo nuevo... Sí, otra vez se está bien.
"Tal vez por eso nos encante estar juntos."
Hermoso y tan atroz espejo. No, no te creo, te aprendo y te suelto porque te sueltas. ¿Por qué te sueltas?
Suelo el vuelo, volar y volar, ensueños, en ecos, se está bien, está bien, se está, se deja, se tiene, se cree que se tiene, se oprime, se suelta, se vuela a ras del suelo.
Se es.
Deja vu en las calles, calles de boca cerrada, de dientes fijos. Calles y cajas, casas de muchos ojos, ventanas que todo lo ven.

16 sep. 2013
17:31

lunes, 23 de diciembre de 2013

BIENVENIDO SIMÓN era el nombre de mi abuelo...

...el único de los cuatro que he perdido y del que más historias desde entonces escucho.

Era mi abuelo materno, y ella, mi mamá, logra siempre llevar las conversaciones a alguna anécdota sobre él, o alguna suposición acerca de cómo reaccionaría, qué diría, así es que siento que lo conozco cada día más. Sus hijos, han ido tomando prestados, heredando sin darse cuenta; los gestos, las palabras, y hasta las contradicciones de Bienvenido. Fueron doce y ahora viven diez. 

Como yo nací el día de su aniversario sesenta y uno, creé un vínculo especial con él, así como una obsesión por las fechas y las coincidencias entre ellas. No pudimos convivir mucho, pero la forma que tuve de estar cerca fue escribirle cuentos desde muy pequeña, se los mandaba por correo o se los llevaba cuando íbamos a Lerdo Durango de visita. Nunca olvidaré su voz, casi a gritos, cuando por teléfono me decía: ¿Cómo está Kitzia la escritora, mi escritora?.

Este blog debe su nombre a mi abuelo Bienvenido, porque los tres nacimos un veintiuno del doce, y porque a lo mejor un día me deje un comentario con mayúsculas diciendo:

"YA ME LLEGÓ TU BLOG MI ESCRITORA".






sábado, 21 de diciembre de 2013

veintiuno del doce

Nací, dicen, que con los ojos abiertos. He pasado muchas horas de esta vida con ellos cerrados; por descanso, por descuido, por mirar adentro.
Los aniversarios tienen un no sé qué que incitan a la memoria, que invitan a renacer; proponen que mires nuevo lo visto, que toques frescos los pasos, que sientas vivo el presente, que aceptes, que aceptes las pequeñas muertes... que abras no sólo los ojos sino la mirada. De calidad parpadeo, solo pasan, son referente de cada vuelta que se cuenta y del cuento aquel de hace veintiocho vueltas cuando nací, dicen, que con los ojos abiertos.
19:15